Małopolska: El Micelio Sagrado y las Raíces de I Am a Tree
I. El idioma anterior a las palabras
En las callejuelas empedradas de Kazimierz y en los bosques umbríos que custodian la región de Małopolska, la música dejó de ser una disciplina para convertirse en un puente primordial. Músicos venidos de distintas latitudes y tradiciones nos congregamos bajo techos de vigas desgastadas. Sin una lengua común, bastó sostener una nota fundamental para que los instrumentos encontraran su cauce.
Las percusiones de cuero emulaban los latidos cardíacos; las cuerdas trazaban ramificaciones en el aire; las voces se entrelazaban no para sobresalir, sino para cobijar.
II. Ser árbol: la sabiduría de lo hondo
De esa comunión nació I Am a Tree, cuya obra plástica fue creada por Eliana Colzani. Hacerse árbol no implica inmovilidad ni estatismo: es la sabiduría de extender raíces tan hondas en la oscuridad de la tierra que ninguna tormenta superficial pueda quebrar la copa.
Bajo la hojarasca polaca comprendí el principio del micelio: todos los seres están comunicados por una red subterránea de afecto, alimento y memoria. El arte nómada no acumula destinos; tiende filamentos invisibles para recordarnos que nadie florece en soledad.